La noche nacía y el despertar de las almas yacía… Una noche tan clara, tan esplendorosa e iluminada por su magnífica luna, destellando el más remoto anuncio de la oscuridad, era fría como ninguna otra, llena de misterios e incógnitas donde solo la luna era su única testigo, las almas embalsamadas en la más radiante melancolía de la noche, una noche teñida de sangre…
No era una noche común, las mismas almas susurraban la tragedia de sus llantos que se aproximaban. Todo empezó cuando un grito abismal se escucho bajo la misteriosa noche cuando así un alma más encontró su anhelada paz. Tan aturdidor fue ese momento que los ángeles consagraron su muerte en lagrimas, un momento de muerte jamás visto. Esa noche, una dama disfrazada bajo la oscuridad sus lagrimas eran su el único eco de ese callejón, implorando por su muerte, ¡Llevadme de una vez almas en pena ¡ repetía eso una y otra vez, se preguntaba por que sufría en un mundo lo cual ella se repugnaba, se preguntaba por qué su corazón recibía tanta pesadumbre.
Estaba sola, abandonada, desolada, decepcionada, no tenía más esperanzas de vida. Las almas de la noche contemplando como ella sufría y velaban por ella, vieron como corría con su fiel velo de espinas, aquella con la que se caso con una fiera sombra, vieron como huía a ese callejón derramando sus esperanzas en el camino donde solo la soledad fue su única compañía vieron como quedo deshecha por la ilusión, ya el desespero la acurrucaba en esa noche…
Ya al colmar esa magnífica noche y la oscuridad envolviendo las penas en ella, las almas en el éxtasis nocturno, y la mismísima penumbra avecinando su despedida bajo su luz, era como un equinoccio perfecto, tan esplendoroso y glorioso como el danzar de las sombras en las aguas fronterizas, la dama sin un nombre, porque se le fue arrebatado en medio del llanto , sus ojos empezaron a cerrarse y veía como su alma se iba destilando y así dijo: ¨Aunque muera, mi alma en pena vagará hasta que mis lagrímas alfin dejen de caer…¨, fue así como se despidió y un aturdidor grito se escucho por cada rincón de la oscuridad y durmió libremente en paz bajo lo más oscuro del averno…
Esa noche tan especifica, las almas en su alegoría por ella, fue una noche tan misteriosa donde un momento de muerte se escucho, una muerte lograda por el dolor pero con el premio de la paz y cada día se escucha un llanto en el mismo lugar donde ella desapareció, es un misterio como ella murió, un misterio sobrenatural… ¿Una condenada? Recuerda que morirás de una noche misteriosa…